tengo tanto que no tengo nada
tengo tantas razones para tener razon
de que no hay peor razon que el olvido
tengo ganas de anclar y otras tantas de huir
a un sitio perdido

tengo ganas de no tener ganas de comprarme un boleto
de regreso al ayer
y entre tanto que tengo, no encuentro razon
suficiente para olvidarme de ti.