hoy tuve un sueño con vos
mientras me caían las lágrimas por la cara
y te gritaba aunque estuvieras lejos,
tan lejos que era imposible que me escucharas. 
No querías escucharme, lo comprendo,
pero quiero que sepas que siempre
pensé en vos: siempre te dediqué 
esa lágrima, siempre me amargué
en tu ausencia y me deprimí
en tu nombre.